Cómo dejar al perro solo en casa sin que llore. Algunas pautas y trucos.

Aprende cómo dejar al perro solo en casa sin que llore ni forme escándalos. ¿Sabes que hay cachorros y hasta perros adultos que en cuanto te vas a trabajar o los dejas solos por el motivo que sea empiezan a llorar y aullar con desesperación? Otros perros no paran de ladrar cuando los dejas solos en casa. Todos estos perros tienen algo en común, parece que tienen miedo a quedarse solos en casa y por ello lo último que quieren es que te vayas y los dejas «solitos»…aunque sea un par de horas!.
Vamos a lo práctico y veamos algunas PAUTAS de comportamiento ÚTILES que nos servirán para no «malcriar» a nuestro cachorro sino que pueda crecer equilibrado e independiente:

1- No vuelvas a tu perro excesivamente dependiente de ti:

Aunque mejor dicho la frase debería ser simplemente no vuelvas a tu perro o a tu cachorro dependiente. Si tu perro ladra y llora cuando te vas de casa y te echa tanto de menos aunque solo te ausentes dos horas es porque no sabe estar solo. Y si alguien no sabe estar solo (da igual que sea perro, gato o persona), suele ser porque tiene ansiedad, estrés y le falta confianza y seguridad en sí mismo.Ser dueño de un perro no significa nada. En verdad, somos responsables de ese perro, de que sea feliz y de que viva y crezca del mejor modo posible. Para lograr un perro equilibrado, debes darle sus buenos paseos, hacer suficiente ejercicio diario con él, y además cuando estén juntos en casa, tiene  que haber varias cosas:

  • tiempos para jugar juntos,
  • tiempos para hacerse mimos,
  • y otros tiempos para que el cachorro o perro estén solos. (independencia).

Imagínate que estás en casa en el ordenador y tu cachorro quiere que le hagas mimos y se pone pesado pidiendo atención. Si yo creo que ya le he dedicado atención y tiempo suficiente antes, simplemente lo ignoro. ¿Por qué ignorarlo a veces? Por dos motivos, por un lado yo tengo derecho a estar sola a ratos y no todo el día 24 horas pendiente del perro, y además es por su bien.  Los perros y cualquier mascota en general tiene que aprender a estar solos o jugar entre ellos si tienes más de una mascota. Al principio volverá, insistirá unas cuantas veces para que le hagas caso pero luego simplemente se aburrirá y se irá para dedicarse a otra cosa. De este modo, poco a poco les obligas a buscarse la vida para entretenerse él solito por la casa.Esto de ignorarles se podría entender por algunas personas como un «desprecio» al perro, pero no. En realidad es educarle a ser un perro normal. ¿Tu te imaginas un lobo que se pusiese a llorar como un desesperado cuando estuviese dos horas solo en el bosque?… no!  Las mamás lobas y perras también actúan así con sus cachorros. Son unas madrazas pero ponen sus límites, no son ultra cariñosas y permisivas las 24 horas del día con un cachorro que tenga 3 meses por ejemplo.Cuando los perritos van creciendo y se destetan, las perras muchas veces «ignoran» a sus hijos y no les hacen caso ni les prestan atención cuando estos se ponen muy pesados.

Esta forma de actuar de las madres animales, poniendo límites  poco a poco conforme las crías crecen, aunque los cachorros se vuelvan cada vez más independientes y no tengas más remedio que jugar y socializar entre ellos. Así es como los perros de forma natural van ganando seguridad, confianza e independencia de su madre.

2- No riñas a tu perro sin ton ni son, por cada cosa que hagan (y menos aún pegarles):

Pegar o asustar a un perro que ya de por si es ineguro es una muy mala idea porque este irá creando cada vez más desconfianza hacia su dueño y su carácter se irá volviendo más agrio, defensivo y arisco (con razón!). Pero aunque no se llegue a las manos, también prohibirle miles de cosas o reñirle por todo, tampoco es bueno.Un ser, que a cada paso que da, escucha una palabra, un grito, una palmada, o lo que sea, se acostumbra a vivir así. Eso por un lado le creará estrés crónico, porque no se le deja ser un perro normal y seguir su naturaleza, pero por otro lado lo vuelve dependiente de tener tu atención a cada segundo.Lo creas o no, reñirle por todo es también una forma de crearle dependencia hacia ti. Aunque sea para mal, pero al fin y al cabo es atención. Está claro que hay que tener normas en casa, pero también deja un poco de espacio a tu mascota. Déjale ser un perro, trastear por la casa y estar por ahí a su aire sin molestarlo. Hay que respetar un poco de privacidad y autonomía en todos los habitantes de la casa, incluidos los de 4 patas.

3. Ejercita a tu perro, sácalo de paseo

A caminar contigo cada día. Aunque tengas un jardín, eso no sustituye los paseos diarios. Haz que tu perro queme energía y así cuando llegue la hora de quedarse sólo en casa estará feliz de poder acurrucarse y descansar.

4. Deja que tu perro tenga su lugar de descanso

Es decir, que tenga un sitio especial donde poder acurrucarse y sentirse seguro cuando tu te vas. Una casita, una camita mullida que le guste o una mantita especial para que pueda dormirse tranquilo y relajado en su escondrijo cuando esté solo. Si el cachorro aún es muy pequeño, puedes colocar dentro de su casita o de su cama una bolsa de las que se rellenan con agua caliente cuando te marches, para que aumente su sensación de calidez  y confort aunque esté solo. (con agua siempre en su tacita también para que beba).

5. Déjale a tu perro algún juguete para que se entretenga en tu ausencia:

Puedes comprarle pelotas juguetes de goma o un sinfín de cachivaches que existen en el mercado actualmente para los perros. Una gran idea es dejarle juguetes de tipo mordedores o snacks de larga duración (por ejemplo esos que están hechos con nervios de vaca) porque duran bastantes horas y mantendrán a tu perro entretenido un buen tiempo. También puedes dejarle cerca una camiseta que hayas usado últimamente y aún tenga tu aroma para que él se sienta acompañado por tu olor corporal.

6. Abandona la casa por periodos de tiempo cada vez más largos:

Puedes probar a irte de casa al principio solo unos segundos o un par de minutos. Luego aumentar a 5 minutos, volver a entrar, salir otros 5 minutos, y al día siguiente salir cada 10 minutos y volver, luego cada 15 minutos, 30, luego una hora, y así ir incrementando sucesivamente el tiempo que lo dejas solo para que poco a poco se acostumbre a tu ausencia y vea que no le pasa nada malo. Toca dedicar tiempo si queremos que nuestro perruno esté bien con nosotros.

7. No hagas super dramas cuando te despidas:

De tu cachorro ni cuando vuelvas, o mejor aún. Despídete de manera sencilla para que él sepa que sales de casa y no ande como loco buscándote luego. Actúa con normalidad, dile bye o chao o nos vemos en un rato,vete y listo. 

8. Dale de comer justo antes de irte:

Porque normalmente a los perros adultos y también a los cachorros después de comer les da sueño, así que es más probable que se eche una siesta en tu ausencia si tiene el estómago lleno que si tiene hambre.En resumen, primero tenemos que estar bien nosotros, y luego hay que ser equilibrado en la atención y el cariño con nuestro perro. Hay que jugar con él y darle mucho cariño, pero tampoco estar todo el día encima suyo en plan «excesivo» o «madre pesada», para ayudarle a fomentar su independencia. No obstante, además de todo lo que hemos dicho, el factor tiempo es necesario. Si tu cachorro es muy miedoso e inseguro, harán falta tiempo, cariño y paciencia para que vuelva a ganar su autoestima, sobre todo si el perro arrastra problemas desde antes de llegar a tu casa. Los cambios van poco a poco, y nada se soluciona de repente de un día para otro, pero con la actitud adecuada todo es posible!.

Estos son pequeños tips, pero recuerda que cada caso es un mundo  y si crees que tu caso es particularmente complicado o tu mascota lo necesita, siempre podrás pedir la ayuda de un especialista en conducta animal que te asesore en tu caso concreto.

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