Cómo preparar a tu perro para la llegada del bebé?

Son muchos los estudios que hablan de los grandes beneficios que tiene para los niños criarse con perros. Es bueno para su salud, ya que el contacto con animales minimiza el riesgo de padecer asma, les aporta beneficios emocionales, y les ofrece la posibilidad de vivir grandes momentos junto a ellos.

Pero cuando tenemos perro antes que bebé, es lógico que surjan dudas sobre cómo será la relación entre ambos llegado el momento, o si nuestra mascota aceptará de buen grado a nuestro hijo. Si éste es tú caso, toma nota de estos consejos que te ayudarán a preparar a tu perro para la llegada del bebé.

Cuando un recién nacido llega a casa, es fundamental seguir unos pasos que permitan establecer una relación afectuosa y sin celos entre el bebé y la mascota, sobre todo si hablamos de un perro o un gato, ya que con otro tipo de mascotas como peces o pájaros no surgen este tipo de problemas.

Para evitar que se produzcan problemas de convivencia, acá tienes una serie de consejos para prepararte.

1. Preparativos

La primera precaución es tener al animal bien vacunado y desparasitado. Es particularmente importante prevenir la hidatidosis de los perros, causada por una pequeña tenia, que si bien a ellos apenas les causa problemas, es grave para el hombre. Para ello, es preciso administrar a los perros con regularidad –al menos dos veces al año- un medicamento que la elimina de su tubo digestivo.

Pero la principal duda que les surge a los padres es el riesgo de que el animal ataque al bebé. Para evitarlo, es indispensable que el animal sepa acatar la orden más elemental, quedándose quieto cuando se le solicita, y puede ser útil ejercitar y poner a prueba su obediencia en la futura habitación del bebé. En cualquier caso, lo mejor es seguir al pie de la letra la regla más sencilla y eficaz: No dejar nunca solos a la mascota y al bebé.

2. La llegada del bebé

a) Mientras el bebé está en la clínica:

– No dejes a a la mascota sola en casa. Si no podéis estar con ella, déjalo con algún familiar.

– Lleva alguna toalla o manta con el olor del bebé a casa, juega con tu perro , acaríciale y dale premios mientras se la mostramos. De este modo, asociará el olor del bebé con experiencias agradables.

– Lleva al animal al veterinario para limar un poco sus uñas. Así evitarás que pueda arañar al bebé si, por accidente, le tocara con las patas.

b) La llegada a casa

-Nuestra mascota mostrará una curiosidad natural ante la llegada del bebé. Debes permitirle que investigue al nuevo miembro de la familia evitando que pueda, sin querer, hacerle daño.

-Es importante actuar de la forma más relajada posible para evitar transmitir excitación a la mascota.

-No debes castigarlo por querer investigar al bebé, ya que podría asociar la presencia del niño con algo negativo.

-Debes dejar que se acerque al bebé pero con calma.

-Si la mascota se acerca al bebé y lo huele de forma calmada, debes premiarlo con caricias y palabras suaves.

-Debes  intentar que las visitas le hagan un poquito de caso a nuestra mascota, por ejemplo dándole una golosina, acariciándolo, jugando con él, etc.

¿Qué hacer cuando aparecen los celos?

La llegada de un bebé suele absorber gran parte del tiempo. Por ello, la mascota puede interpretar que cuando el bebé está delante no se le hace caso y puede que comience a ver al bebé como un competidor, apareciendo así los celos. Para combatirlos hay que seguir una serie de reglas:

– Si el bebé está presente, debes  prestar atención también a nuestra mascota. Todos los juegos, caricias y golosinas deben ser entregados en presencia del niño.

– Si el bebé no está, debes, de forma deliberada, reducir el grado de caricias y atenciones al animal.

Ahora el aprendizaje de nuestro perro será:

… cuando el bebé está delante, me hacen caso y me divierto como siempre.

… cuando el bebé no está, me aburro y ellos me ignoran.

Las 5 claves para una buena convivencia.

  1. Realizar los preparativos con antelación.
  2. Actuar con calma.
  3. Presentar al bebé a nuestra mascota de forma gradual.
  4. Supervisar a ambos en todo momento.
  5. Conseguir que nuestra mascota relacione la presencia del bebé con cosas positivas.

La educación del niño :

Según muchos especialistas la convivencia con un perro es muy beneficiosa ya que contribuye a la educación de un niño más sociable y responsable.

1) Los primeros años:

Estos primeros años son los más difíciles para la convivencia entre el bebé y la mascota, ya que el niño no está preparado para hacer frente a la responsabilidad que supone tener una mascota. Todavía no entiende que los animales tienen capacidad de sentir dolor y sufrir. El niño tratará a tu mascota como un juguete más, al que sin querer puede hacer daño al tocarle la cabeza, los ojos y las orejas.

Los agudos gritos del niño pueden excitar a la mascota y ponerle nervioso. Aunque tu mascota adore al bebé, es necesario poner unos límites cuando ambos comparten juegos y enseñar al niño a tratarlo bien. Leer libros sobre animales puede ayudarle a entender que también tienen sentimientos y que le puede hacer daño.

Es fundamental enseñarle a acariciar a tu mascota, ya que hasta los 2 o 3 años el niño conoce su entorno fundamentalmente a través del tacto. Al ver al animal, intentará acariciarlo, palpar su piel y su pelo:

No debes inquietarte porque nuestro perro lama al niño. Si el primero está en buenas condiciones higiénicas y de salud, no existe motivo de preocupación.

– Es importante enseñar al niño qué zonas del animal no conviene tocar y qué fuerza debe aplicar.

– Si utiliza una fuerza excesiva, apartaremos su mano y le enseñaremos, cogiendo su mano con la nuestra, cómo acariciarlo con mucha suavidad.

– Si bien la comprensión verbal del niño a estas edades es limitada, es recomendable explicarle qué es todo aquello que ve y que toca.

2) La convivencia:

Pasados estos primeros años, el niño es lo suficientemente mayor como para manejarse con la mascota. Debes enseñarle a no molestarla cuando duerme o come, no jugar a perseguirla ni nada que implique hacerle daño.

Es beneficioso que tu hijo te ayude en el cuidado de la mascota. Enséñale a darle de comer, sacarlo a pasear, etc.

También debes enseñar a tu mascota a comportarse, a no mordisquear los objetos, a obedecer todas las órdenes, a controlarse. De esta manera conseguirás pasar ratos agradables  jugando todos juntos.

Recordemos finalmente que queremos vivir en armonía, y que tener una mascota y un bebé bajo un mismo techo es la dicha completa que necesitábamos como familia.


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