Cómo reconocer la enfermedad de Cushing en Perros, y qué hacer para tratarla.

El síndrome de Cushing debe su nombre al neurocirujano Harvey Cushing, que fue el primero en descubrir esta dolencia en humanos en 1912. En animales, es un problema endocrino común en perros mayores, sobre todo a partir de ocho años o más. 

Cuando un perro empieza a beber más agua de lo habitual, y también necesita orinar con mayor frecuencia, puede ser la señal de que algo va mal. Aunque una sed excesiva y hacer pis en abundancia son síntomas de otras enfermedades, desde diabetes hasta un problema renal, también pueden ser alertas de que el amigo de cuatro patas padece el Síndrome de Cuching, también llamado hiperadrenocorticismo.

Signos y síntomas de Cushing en perros:

El aumento repentino en el exceso de cortisol u hormonas del estrés tiene un efecto significativo en casi todas las partes del cuerpo del perro, hasta el punto de que puede ser difícil para su veterinario diagnosticar adecuadamente, ya que los síntomas a menudo se parecen a los de otras afecciones comunes. Algunos síntomas que puede ver en un perro que padece la enfermedad de Cushing incluyen:

  • Apetito incrementado.
  • Aumento de la sed y de orinar.
  • Una barriga o estómago hinchado.
  • Aumento repentino de peso y obesidad.
  • Almohadillas de grasa alrededor de los hombros y el cuello.
  • Piel delgada y hematomas.
  • Incapacidad para dormir bien.
  • Pérdida de piel, piel irregular y / o crecimiento lento de la piel.
  • Fatiga general y falta de energía.
  • Músculos débiles.
  • Piernas delgadas.
  • Anestro en perras (falta repentina de un ciclo de calor).
  • Testículos encogidos.
  • Infecciones cutáneas frecuentes.
  • Piel oscura.
  • La aparición repentina de puntos negros en la piel.
  • Parches duros y escamosos en la piel de su perro, como resultado de la formación de depósitos de calcio en la piel (una enfermedad llamada calcinosis cutis).

Si su veterinario ha determinado que su perro tiene la enfermedad de Cushing, tendrá que determinar con qué tipo de enfermedad de Cushing podría estar lidiando. Una prueba de supresión de dexametasona en dosis altas puede mostrarle a su veterinario si su perro está lidiando con un tumor en la glándula pituitaria o una glándula pituitaria demasiado grande. Su veterinario también puede realizar una prueba de concentración de ACTH endógena para ver si la enfermedad de Cushing es causada por un tumor suprarrenal.

Si el tumor que causa la enfermedad de Cushing no se ha extendido a otras partes del cuerpo de su perro, su veterinario generalmente puede extirpar el tumor mediante cirugía. Esto curará a su perro de la enfermedad.

Sin embargo, si la enfermedad se ha propagado o si su perro tiene otros problemas de salud que podrían dificultar la cirugía, su veterinario puede recetarle medicamentos. Afortunadamente, tu perro aún puede vivir una vida activa y plena con medicamentos, aunque los necesitará por el resto de su vida.

Lo mejor que puede hacer para diagnosticar la enfermedad de Cushing temprano es llevar a su perro al veterinario regularmente para chequeos. Vigile su comportamiento. Si nota algo fuera de lo común, desde letargo repentino hasta hábitos extraños en el baño, consulte a su veterinario de inmediato. Cuanto antes se vea el problema, más efectiva será la terapia y más posibilidades tendrá de darle a su mascota una vida feliz.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *