Cómo adaptar nuestra casa para darle la bienvenida a un nuevo perrito?

Vamos a dar algunos consejos a tener en la cuenta para este proceso y hacer que la adaptación de la nueva mascota sea agradable, cómoda y fácil tanto para el animal como para el nuevo dueño.

Antes de que llegue:

Antes de introducir al cachorro o al nuevo perruno adoptado en su nueva casa, hay varias cosas que debemos tener preparadas. Lo primero es acondicionar un lugar para que duerma y pueda tener sus cosas. Es conveniente que tenga el suelo de baldosines y no tenga alfombras ni tapetes para facilitar su limpieza. Esto es mientras conoce y se adapta la hogar.

Si se le tiene fuera, en un patio o en un balcón seguro, deberá ser en un lugar cercado y teniendo un sitio donde resguardarse del frío, la lluvia y el sol y donde esconderse si se siente amenazado o asustado (una casita de plástico o de madera). Tener a su perro en un lugar aparte es conveniente, pero se debe recordar que necesita jugar y relacionarse con la familia.

Debes procurarle resguardo ante el sol y la lluvia.

Este será su lugar, su “territorio” y debe estar en una zona tranquila de la casa, alejada de los puntos de mayor jaleo.  También en un área tranquila, deben estar los platos para su comida y bebida; mejor de cerámica o metal, puesto que los de plástico pesan poco y se mueven mientras el perro come. Además, es conveniente que tenga juguetes que pueda morder, arañar o destrozar. Si muerde sus cosas, no morderá las tuyas y de esta forma ocupará su tiempo y no se aburrirá si está solo.

Además de acondicionar su sitio, deberás retirar todo lo que pueda hacerle daño o sea peligroso, y todo lo que no quieras que rompa. Retira de su alcance objetos valiosos, cables, objetos eléctricos, productos químicos y todo lo tuyo que no pueda morder (hacer de cuenta tenemos un bebé en casa). Lo mejor es que impidas su acceso a las zonas de la casa donde haya sacos, zapatos y todo aquello que les encanta morder pero que no quieres que muerda hasta que aprenda a respetarlo.

El primer día:

Cuando se incorpora un cachorro o un perro acogido a su nuevo hogar, hay varias cosas a tener en cuenta. En primer lugar, la incorporación debe ser paulatina. Si el perro es adulto, es mejor no llevarle directamente a la casa, sino llevarle a desfogarse para liberar la excitación del momento y que llegue a su nueva casa más calmado.

Si es un cachorro, deberá tener más de 45 días y lo primero que hay que hacer es llevarlo al veterinario para hacerle un chequeo general. Otra cosa muy importante es decidir enseguida un nombre apropiado y llamarle siempre por el mismo nombre. Es en los primeros días cuando aprende a acudir cuando se le llama y a acostumbrarse al nombre y se confundirá si se le llama por nombres diferentes.

Una vez que ha llegado a la casa, lo mejor es enseñarle el sitio que le hemos preparado y confinarle a él durante el primer día. Permitirle explorarlo, mostrarle su cama, sus juguetes y el lugar donde comerá.  Gradualmente se le irá abriendo el acceso al resto de la casa para que pueda acostumbrarse poco a poco  a los nuevos olores y a los nuevos ambientes. No importa la edad, igual es probable que durante las primeras noches se muestren intranquilos, aúllen y hagan pis en cualquier lugar de las casa mientras se adaptan y se les indica.

Necesidades básicas:

La comida es un proceso delicado en los primeros días, sobre todo si el nuevo perro es un cachorro que acaba de dejar la lactancia. Este periodo es complicado y puede causar trastornos digestivos. Para facilitar el tránsito, humedece el alimento en agua fría. La proporción aproximada es de una medida de agua por cada cuatro de alimento, pero la cantidad de alimento que le dé a su cachorro deberá consultarla con el veterinario. Si la mascota ya no es cachorro y es adulta, de igual manera búscale la mejor opción de concentrado para su raza, peso y edad.

Aunque te parezca que duerme demasiado, déjale dormir. Los cachorros pequeños duermen 20 horas al día y tienen el oído muy delicado, por lo que pueden estresarse si les molestas. Además, ten cuidado con todo lo que pueda tragarse, los cachorros son como los bebés en este sentido, conocen su entorno por el gusto y se llevan todo a la boca. Si es un adulto, también es recomendable dejarlo dormir y que luego recorra el nuevo hogar para su adaptación.

Debes ser paciente y buen maestro para que todo esté en orden y se adapten rápidamente.

Debes enseñarles las horas de salida de la casa para que hagan sus necesidades sin problemas, trata que sean casi siempre a las mismas horas y regularmente tres (3) veces al día como mínimo. (recuerda mi post con trucos del tema https://wordpress.com/block-editor/post/vidaperruna.home.blog/351 ).

Usos y costumbres:

Desde el primer día sé firme con tu mascota y edúcale a tiempo, de lo contrario se acostumbrará a hacer cosas que luego no te gustarán, como por ejemplo subir al sofá. Prémiale cuando use su cama y sus juguetes y castígale (hablándole y señalándole) cuando haga cosas que no deba hacer, aunque siendo siempre amable y cariñoso no sea que te coja miedo (nunca debes pegarle). Sigue una rutina frecuente y realiza los paseos, las comidas y mandarle a dormir siempre a la misma hora. Prémiale cuando obedezca y acostúmbrale a que el amo eres tú. Adáptale a la obediencia poco a poco, mientras le acostumbras a hacer las cosas a tu gusto, mantenlo en su área si estás fuera de casa.

Acostúmbrale también a llevar collar (mejor si tiene placa, para que sea identificable por si se pierde). El collar no debe estar ni muy suelto ni muy apretado, debes poder meter dos dedos entre el collar y el cuello del animal. Además debes tener una correa para sacarlo a la calle que es conveniente que sea cómoda, larga y con un broche seguro. Si el collar tiene pechera mejor, ya que los que solo tienen tirante en cuello suelen ajustar muy duro a la mascota. Déjale puesto el collar sin la tiranta dentro de la casa para que se acostumbre a llevarlo encima y que después no sea un problema ponérselo.

Los otros inquilinos:

Si hay en la casa otras personas o mascotas, el nuevo perro deberá ser presentado poco a poco y con la persona con la que más confianza tenga siempre presente. Si hay otras mascotas tardarán más en acostumbrarse por lo que es conveniente que las presentaciones se realicen siempre en terreno neutral y bajo supervisión, se les alimente por separado hasta que sean amigos y es importante no prestar menos atención a las otras mascotas para que no sientan celos.

Y sobre todo recuerda…

Ten paciencia. Hasta que el perruno nuevo aprenda lo que tú quieras, hará muchas cosas mal. Debes demostrarle que le quieres y jugar con él. Enséñale todo lo que puedas paso a paso y progresivamente. Sobre todo recuerda que las primeras semanas son un periodo donde tú y tu nueva mascota deben aprender a conocerse y respetarse mutuamente.

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