Tips para saber cuándo y cómo limpiar las orejas de nuestro perruno.

Saber cómo limpiar las orejas a nuestro perro es importante porque es una zona sensible de su cuerpo, la falta de higiene casi garantiza que tendrá problemas. Deberías revisar y limpiar sus orejas una vez por semana como mínimo.

La frecuencia depende de cada perro, realmente. Hay muchos factores que influyen en la cantidad de cerumen que un perro produce, desde el tamaño de sus orejas hasta los hábitos y estilo de vida que lleva. Por ejemplo, si suele jugar en parques o zonas donde hay mucho polvo, probablemente necesite más de una limpieza semanal. Otros, por el contrario, pueden pasar perfectamente dos semanas sin necesitar limpieza.

Las orejas son una de las partes del cuerpo de los perros más sensibles y propensas a sufrir infecciones. Por eso, es muy importante prestarles atención y mantener una buena higiene.

Lo primero, antes de limpiar a nuestro perro, ¡debemos limpiarnos a nosotros! Lávate bien las manos antes de tocar sus oídos. Busca un lugar con buena luz y comienza. Para limpiar las orejas a un perro, sigue los siguientes pasos:

  • Observa bien la oreja de tu perro. ¿Cuánta suciedad hay? ¿Dónde se acumula más?.
  • Envuelve tu dedo en una gasa estéril e introdúcelo en su oído. Ten cuidado de no ser brusco o entrar demasiado, ¡sus oídos son muy sensibles! Elige el dedo que vayas a utilizar en función del tamaño de su oído: por ejemplo, el meñique si sus oídos son muy pequeños. Si no, podrías hacerle daño.
  • Realiza movimientos circulares con cuidado, la cera se irá quedando pegada en la gasa.
  • Si al sacar la gasa observas que ha salido sucia, toma una gasa nueva y repite el proceso hasta que la gasa salga completamente limpia. Hazlo en las dos orejas, siempre utilizando gasas limpias para cada uno. ¡No las reutilices!
  • Si no tienes gasas, puedes utilizar papel higiénico suave. Pero las gasas estériles son lo más recomendado; además, son económicas. Te recomendamos que siempre dispongas de gasas para la higiene de tu mascota.
    ¡No utilices bastoncillos o copitos! Pueden ser peligrosos. Si el perro hace un movimiento brusco, podrías clavárselo y dañar su tímpano. Tampoco utilices algodón ni ningún material que desprenda fibras o se pueda deshacer dentro de su oído.

Si no crees poder con ello, o tu perruno no se deja de una manera tranquila, lo mejor es hacerlo en compañía de un veterinario o profesional que cuente con la pericia para ello.

Fuente: wakyma.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *