10 cosas que los perros nos enseñan- Parte I.

¿Quién dice que no podemos aprender algo todos los días, y más aún si ese conocimiento viene de nuestros propios perros? Muchas personas creen que somos nosotros, los seres humanos, quienes enseñamos a vivir a nuestros mejores amigos peludos. Sin embargo, muchas veces el caso es el contrario.

Los perros son unos recordatorios de que las mejores lecciones pueden venir de los lugares más inesperados. Si estamos receptivos, podemos aprender más de lo que creemos, en especial, cuando nos referimos a aspectos importantes de la vida que estamos acostumbrados a dar por sentado.

Los perros son unos fenomenales maestros para nosotros los seres humanos, y a continuación enumeraremos el por qué en esta 1era. parte del articulo:

1. Nunca son muy viejos para dejar de jugar:

Tener un espacio para recordar y traer de vuelta aquella época cuando jugábamos, sin medir el tiempo y las consecuencias, es algo que nos enseñan todos los días los perros. El juego para ellos, cachorros y adultos, es parte de su vida cotidiana.

Las cosas más sencillas son las más placenteras.

Por ejemplo, jugar con un palo es el éxtasis más grande. Por alguna razón incomprensible (porque la complejidad de la vida no es motivo suficiente) los adultos olvidamos que fuimos niños, y a medida que crecemos, nos volvemos más serios, inflexibles y rígidos, y perdemos la noción de la importancia que tiene encontrar esos momentos lúdicos en la vida. Siempre seremos niños en el interior aunque el exterior se vaya haciendo viejo.

2. Callan un poco para escuchar más:

No existe una conversación de dos en la que una de las personas no para de hablar de sí misma. Es algo muy pesado y a veces inconsciente. Dominamos nuestros encuentros humanos, hablando de nosotros y muy poco escuchamos lo que la otra persona nos tiene que decir.

Esto es algo que debemos aprender de los perros. Ellos escuchan atentamente, se escuchan entre ellos y te escuchan a ti. Cuando les hablas a tu mascota, él muestra interés, y es como si tu fueras el centro del universo. En ese momento no existe nada más.

Hay que intentarlo, la lengua no se va a marchitar si, una que otra vez, la dejamos descansar. Este es un signo de respeto y empatía digno de apreciar. Verás que la gente querrá acercarse más.

3. No tragan la comida, la disfrutan:

Los perros comen prácticamente lo mismo todos los días. Un ser humano se moriría del aburrimiento si ese fuera su caso. Sin embargo, para los perros, sus croquetas son siempre un manjar.

Si bien es cierto que los perros suelen comer como si no hubiera mañana, esto no quiere decir que no lo estén disfrutando, sino, todo lo contrario. Toda comida es rica porque es vida. Intentar encontrarle el placer a todo tipo de comida, desde un pan con mantequilla, un arroz, hasta la comida de un restaurante cinco estrellas o la especialidad de nuestra madre.

4. Igual como la primera vez:

Ver a alguien a quien amas puede ser tan emocionante como la primera vez. Esta es una de las cosas que más valoro de los perros: la emoción por volverte a ver. Todos los perros enloquecen de felicidad aunque hayan pasado sólo 5 minutos desde el último encuentro.

Un perro espera en la puerta de la casa y corre a abrazarnos cuando llegamos ¿Por qué no hacemos eso entre nosotros? Constantemente damos por sentado la presencia de las otras personas, cuando más bien es un regalo maravilloso contar con su compañía. Amar y apreciar no sólo será decirlo, ya sabemos que los perros no hablan ¿verdad?, entonces también será demostrarlo.

5. Dejan ir el enfado:

Un perro nunca estará enfadado al día siguiente porque lo regañaste la noche anterior. La mayoría de los perros se enfadan entre ellos y al ratito vuelven a jugar como si no pasara nada. Los perros tienen el don de la corta memoria y el cero rencor, al contrario del hombre, que puede pasar días, meses y hasta años enfrascado en un bote de enfados, rabias y frustraciones.

Sonará cliché y difícil aplicarlo, pero es muy cierto: cada día podría ser el último, no vale la pena desperdiciarlo con ardores emocionales sin sentido. Hay que ser un poco más exclusivo hasta con los enfados y escoger bien las batallas. Dejar que las acciones sean guiadas desde las buenas intenciones y no desde el ego y el rencor.

Amor incondicional perruno.

Espera la 2da. parte el próximo viernes…..

Fuente:expertoanimal.com

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